domingo, 30 de octubre de 2016

Varias lecciones de "Aprendiendo de los mejores"

Hace unos días acabé de leer "Aprendiendo de los mejores" libro de Francisco Alcaide que nos trae resumidas algunas ideas de más de 50 personas de las que podemos aprender mucho para nuestro desarrollo personal. Un libro que regalé ya en su primera edición a un jefe que se marchaba a iniciar una nueva etapa de su carrera profesional y que me había enseñado muchas buenas cosas en el tiempo que estuvimos juntos. Y que sin embargo no había comprado para mí, así que aprovechando la décima edición me hice con uno de sus ejemplares. Yo lo he ido leyendo en pequeñas dosis y me ha parecido brutal. Pero no soy el único, mi suegra, de 80 años, lo cogió un día porque lo vio por allí y no fue capaz de soltarlo en los 4 días que resolvió su lectura total. Y le encantó. Así que ambos lo recomendamos, creemos que su lectura aporta. Apaga un rato la televisión cada día y dedícalo a leer los consejos de dos o tres de estos "triunfadores". 

Más de 50 personajes, diez puntos por personaje, 300 tips adicionales... Y las ideas que sigue habiendo dentro de cada una de las enseñanzas del libro... Algo seguro que he podido aprender de este libro. Y este resumen-homenaje no es sino un subconjunto de lecciones, donde están aquellas que más me han gustado, aunque no sean las únicas y que si es cierto se repiten entre varios de ellos. Pero es que no hay mejor compendio de este libro que su lectura íntegra

Las he agrupado en 5 de acuerdo a la temática que me parece común entre ellas.

Entendiendo que es el éxito.
Las definiciones de éxito son muy diferentes y personales. Y esto se nota en el libro. Aquí van unas sugerencias para ver como cada uno puede completar su definición de éxito particular.

  • Éxito es vivir como uno desee. Bertrand Rusell.
  • El éxito es alcanzar el equilibrio en todas las áreas de la vida. Zig Ziglar
  • Busca la felicidad. El éxito o la felicidad con uno mismo. Ferrán Adriá.
  • El éxito es un estado de ánimo. Og mandino.
  • El que sabe contentarse con lo que tiene siempre será feliz. Lao Tsé. 

A ninguna le falta razón, ¿no? Lo decía anteriormente... ¡es tan personal la definición de éxito! Define que es éxito para ti y trata de alcanzarlo. Si ya tienes éxito, entonces disfrútalo.

Buscando el éxito haciendo algo que nos guste.
Una ves sabemos que es para cada uno de nosotros que es el éxito... ¿como podemos alcanzarlo? Hacer lo que amas es una posibilidad en la que muchos coinciden.

  • El único modo de hacer un gran trabajo es amar lo que haces. S. Jobs.
  • El entusiasmo es indispensable para la perfección. Bertrand Russell.
  • La gente rara vez tiene éxito a menos que se divierta en lo que trabaja. Dale Carnegie.
  • Encuentra una actividad que te haga vibrar. Eduardo Punset.
  • Ama lo que haces. Ámalo o déjalo. J. Gitomer.
  • Haz del ocio un negocio. Valentín Fuster.

No lo puedo negar, es cierto. Para hacer las cosas bien hay que ponerles ganas y le pones ganas a lo que te gusta. Pero a veces es muy complicado eso de buscar el trabajo que amas, cuando a tu lado hay quien no tiene ni empleo. Por eso, supongo que también es necesario buscar algo que amar en el trabajo que haces. Y si lo que haces no te gusta, intentar cambiar algo para salir de un círculo vicioso muy negativo.

Este punto además tiene un tema adicional. Normalmente nos gusta aquello que se nos da bien. Por eso, dedica muchas horas a aquello en que eres bueno. Y muchos de las personas del libro nos lo recuerdan:
  • Dedícate a aquello que haces mejor. Donald Trump (en su vertiente empresarial).
  • Dedica muchas horas a las competencias que se te dan bien. Eduardo Punset.
  • Agárrate a aquello en que eres bueno. Tom Peters.
  • Saca provecho a lo que sabes. Warren Buffet.
Evitando la parálisis por el análisis.
Son varios los mejores referidos en el libro que se refieren a este tema. Muchas veces nos gustaría tenerlo todo bajo control y andamos buscando el momento perfecto para hacer algo, que se dará cuando tengamos todas las variables y las incógnitas atadas y bien atadas. Este es posiblemente uno de mis puntos débiles. 
  • Todas las teorías del mundo son inútiles a no ser que haya acción. Louise Hay.
  • Si no hay acción no has decidido nada. Anthony  Robbins
  • Visión sin acción es igual a sueño. J. Welch
  • Deja de pensar y actúa. Tom Peters.
Como jugador de ajedrez que fui, malo pero jugador, analizaba muchas posibilidades, decenas, y hay muchas partidas en las que perdí por tiempo. Tanto pensar en posibles situaciones posteriores y no movías pieza; te apurabas de tiempo, las siguientes decisiones iban mucho más apresuradas y perdías por falta de tiempo o por cagarla en un movimiento posterior. Algo así no se puede repetir en tu día a día laboral (y personal).

Formándote de forma continua.
En el acto conmemorativo de la décima edición del libro, Francisco Alcaide se apoyaba muchísimo (y no me extraña) en los temas de formación y les daba gran relevancia. Hay que estar aprendiendo continuamente.

  • Tu activo más valioso es tu capacidad de aprendizaje. Brian Tracy.
  • Debemos seguir aprendiendo contínuamente. Jeff Bezos.
  • La gente de éxito tiene grandes bibliotecas, el resto grandes televisiones. J. Rohn.
  • La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo. Nelson Mandela.
  • La lectura de un libro puede hacer la fortuna de un hombre. R. W. Emerson.
  • Tu mente es tu principal activo. Robert Kiyosaki.
  • Debemos reconocer que no sabemos lo suficiente. Toni Nadal.
  • Todos los líderes son lectores. Zig Ziglar.
  • Compartir tus conocimientos es una forma de alcanzar la inmortalidad. Dalai Lama.

Recuerdo que mi padre tenía muchos libros de gestión empresarial y que leía mucho. Siempre estaba formándose. Yo siendo crío no entendía muy bien aquello. Ahora que han pasado treinta años... me veo, no sólo "perdiendo" el tiempo leyéndolos, sino que encima los resumo. Vamos, que si leer no me es suficiente, encima escribo un blog (¿Será por la sentencia del Dalai Lama?)..

Quejándonos y criticando no llegaremos a ningún lado.
Hay gente que pasa el día quejándose y dándose cuenta de lo bien que le va a todo el mundo y de lo mala que es su vida. "El resto del mundo tiene una suerte que te cagas" y "el universo tiene un complot contra mí" es parte de su pensamiento. Y sin embargo...

  • El éxito no es derivado de la suerte. Ferrán Adtriá.
  • La vida no es justa. Acostúmbrate a ello. Bill Gates.
  • La realidad no es como quieres que sea. Jack Welch.
  • Somos adictos a la queja. Luis Rojas Marcos.
  • Si no te gusta lo que sucede, cámbialo. Jim Rohn.
  • Libérate de la carga de los juicios. Deepack Chopra.
  • No pierdas el tiempo criticando. Richard Branson.
Es cierto. Nos quejamos de lo que tenemos y de lo que tienen los demás. Sólo vemos lo maravilloso de la vida del resto (¿quien no ha reclamado nunca sobre los tres meses de vacaciones de los profesores sin pararse a pensar como puede ser encerrarse con 25 niños (como poco) en un aula cinco días la a semana?). La suerte que acompaña a los demás y que es esquiva con nosotros (según nosotros, claro) es la que hace que los demás consigan las cosas... Esta claro que la queja no es el camino.

Por eso me quedo con otro par de ideas más.
  • Si lo das todo a cada instante la posibilidad acaba surgiendo. Oprah Winfrey.
  • Oportunidades bien aprovechadas generan más oportunidades. Sun Tzu.
Que lo que me vienen a decir es que lo importante es seguir trabajando bien, porque al final, la oportunidad acabará llegando.

En resumen. 

Un libro muy bueno, del que sacar muchos consejos para poner en práctica en tu vida. Y del que tengo que agradecer a su autor, el trabajo para poner al alcance de todos tan buenas ideas y pensamientos. Si ellos se tomaron su tiempo para poder dejar su conocimiento al mundo a Francisco Alcaide hay que darle las gracias por dejarnos tanta sabiduría en un formato tan resumido, ordenado y tan escrito para todos.

¿Y vosotros? ¿Habéis leído el libro? ¿Que enseñanzas sacasteis del mismo? Nos leemos.

domingo, 23 de octubre de 2016

Aprendiendo a trabajar en este mundo caótico

En el pasado artículo definíamos que era un entorno VUCA: Volatil, Incierto, Complejo y Ambiguo; y tratábamos de mostrar como nuestro alrededor se adapta perfectamente a esta definición. Sin embargo, los ejemplos que pusimos se quedaban a un nivel más alto, y aprovechábamos para destacar el comportamiento que una empresa tiene que seguir en un entorno de dicho estilo. ¿Pero tu día a día se ve afectado por este caos? ¿Sabemos alcanzar el orden tras dicho caos? ¿Hemos adaptado nuestro quehacer diario a este nuevo mundo en el que vivimos?

En primer lugar, reconozcamos que sí, que (por lo menos para muchos de nosotros) nuestro día a día es muy VUCA. Veámoslo con algunos ejemplos. Que levante la mano quien haya padecido lo siguiente:

  • Recepción de un correo durante la noche solicitando que al día siguiente: "mañana a primera hora, haga X", cuando X no estaba entre las prioridades para la siguiente semana o ni siquiera existía.
  • Llamada del despacho del jefe para detener ese proyecto que era tan importante porque ya no interesa (y puede que sea cierto).
  • Cambiar una reunión porque coincidía con otra (nosotros y el vicio que tenemos de reunirnos) y de repente ver que se cae esa segunda reunión cuando ya has cambiado todos los planes.
  • Llamada telefónica para que te salgas de la reunión en la que estabas (incluso eras el organizador) porque es prioritario que estés en otro sitio.
  • Haber reservado un hueco por la mañana para hacer la tarea X y encontrarse que a esa hora le llaman del despacho del jefe, le ponen una reunión con proveedores o ya no es necesario ni tener la tarea X hecha.

Creo que muchos podemos levantar la mano muchas veces. Es más, varias de estas cosas nos pasan en una misma semana e incluso varias veces en el mismo día. A veces echamos la culpa a la falta de organización de las personas que nos rodean, pero hay veces que estas alteraciones surgen sin ser culpa de nadie. Lo que está claro es que vivimos en este caos (que viene a ser la palabra que resume VUCA en el idioma del pueblo) y es necesario que nos preparemos para poder sobrevivir a él. ¿Pero como?

Trabajando fluidamente.

Si vivimos en tiempos líquidos, hagamos que nuestro trabajo fluya. Eso implica que tenemos que aprender a ser flexibles ante ciertos condicionantes externos; pero sabiendo donde debe desembocar nuestro trabajo, por lo que deberemos saber como llevarlo a buen puerto. Por lo tanto:

Controla el flujo de entrada de nuevo trabajo. Cierra el correo electrónico a ciertas horas del día (y las notificaciones de otras fuentes de entrada de peticiones). En este mundo VUCA vas a recibir peticiones a todas horas (más si trabajas con otros continentes) y por todos los medios que se te ocurran (e-mail; whatsapp; llamadas...). No puedes gestionar cuando los demás escriben estas cosas, pero si cuando las lees; y por lo tanto cuando las procesas. Y las urgencias siempre por teléfono, gracias. Explica esta forma de trabajar a tus compañeros y a tu jefe y podrás reducir parte de este caos.

Aprende a decir "NO". Pon ciertos límites. Todo el mundo te va a pedir que hagas de todo. Pero no existe nada más improductivo que hacer muy bien algo que no tenía que ser hecho. Es una forma insuperable de perder el tiempo. Así que pon sentido a tu trabajo. Habrá cosas a las que tengas que decir que "no". Por ejemplo entre esas cosas, habrá que decir NO a muchas reuniones en las que no lo vamos a negar, no pintabas nada. 

Prioriza con criterio. Cuando digas "sí", tienes que saber priorizar. Cuando trabajas por cuenta ajena, tienes un jefe y un departamento con varios compañeros y otras muchas áreas que van a solicitar tu ayuda y además cada uno de ellos piensan que lo suyo es lo más relevante. Uno de los criterios a la hora de priorizar es el rango de la orden (aunque a veces también hay que saber decir que No a un jefe) pero no es el único. Escoge la siguiente tarea en función de criterios objetivos (como te enseña GTD).

No planifiques, sé flexible. Si eres de los que llenan su agenda de trabajo de momentos para cada cosa, ya te habrás dado cuenta de que estás todo el día moviendo las cajitas de un sitio a otro jugando al tetris. Esa es una clara manifestación de tu entorno VUCA. La planificación detallada no sirve. Lo cual no significa que lo tengas que dejar todo al libre albedrío. Entre el negro y el blanco hay un montón de grises. Apóyate en los criterios objetivos del punto anterior para conseguir esta flexibilidad.

Estos consejos te pueden ayudar a manejar este nuevo día caótico en el que vivimos. ¿Y tu? ¿Como te has adaptado a estos nuevos tiempos? ¿Como vives la volatilidad de tu entorno? ¿Como gestionas los cambios de tu día a día? Nos leemos.

Ps: La foto es de Sebastien Wiertz y la tome de Flickr "From Chaos to Order"

miércoles, 19 de octubre de 2016

Entendiendo qué son los entornos VUCA

Lo reconozco, cada vez que intento recordar el significado del acrónimo VUCA, me cuesta. Que no se me quedan las palabra que lo forman. Volatility, Uncertainty, Complexity, Ambiguity. O lo que es lo mismo: Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad. Este es el acrónimo que se utiliza para definir el entorno en el que el mundo se mueve hoy en día. Y la verdad es que no se a vosotros, pero en mi caso, mi entorno, está bastante bien descrito por esas palabras. 

  • Volatil: Que cambia o varía con facilidad y de forma poco previsible.
  • Incierto: Que es impreciso o borroso, desconocido.
  • Complejo: Que es difícil de comprender por estar compuesto de muchos aspectos.
  • Ambiguo: Que puede entenderse o interpretarse de diversas maneras.

Y cuando me refiero a entorno, me refiero a todo tipo de entornos. En mi sector, el entorno es muy VUCA (lo vemos en el siguiente párrafo) y es este hecho lo que hace que mi día a día laboral también sea VUCA. Y este es un hecho que sin duda es válido para muchos sectores. Es una de las consecuencias que tiene vivir este proceso de transformación digital. Es muy divertido, cierto; muy interesante, cierto; pero es una montaña rusa. Ya lo dice Jerónimo Sánchez en el blog de J.M.Bolivar "Los entornos de trabajo predecibles y más o menos estáticos en los que trabajaban nuestros abuelos pertenecen al pasado". Y no hay hoja de reclamaciones. Es lo que nos toca vivir y punto. Si no estás de acuerdo es mejor bajarse en la próxima parada. Veamos algunos ejemplos.

En el sector bancario español hemos pasado una gran crisis, y el número de entidades resultantes es mucho menor que el que había hace diez años (volatil); es más, no sabemos si van a quedar todas las que están o habrá más concentración (incierto); ni si realmente la competencia va a ser entre bancos o apareceran nuevos jugadores como Apple, Samsung o el mundo fintech (complejo); pero tampoco sabemos si la solución pasa por transformarse o reinvertarse desde cero (ambiguo). Y esto es un análisis de un párrafo del sector, casi enfocado por exclusivo a su vertiente más tecnológica. Sumemos el entorno de tipos de interés, regulación y reputación... VUCA al cuadrado.

Ahora donde dice sector bancario, cambiemos de término. Veamos el mundo del trabajo. Donde las tasas de paro después de la crisis no han vuelto a ser las que eran; los nuevos puestos de trabajo no se parecen en nada a los anteriores en cuanto a condiciones; uno no sabe si tiene que buscar empleo en una empresa u ofrecerse como autónomo para varios proyectos en varias compañías y donde puedes encontrar gente que busca una carrera profesional vertical en empresas horizontales o empresas que piden profesionales con diez años de experiencia a precio de becario y hay muchos dispuestos a aceptarlo. Volatil, incierto, complejo y ambiguo.

Podríamos probar con muchos más sectores, pero de verdad que creo que estos dos ejemplos son suficientes para entender que es un entorno VUCA. Y como podemos imaginar, estos entornos tienen un fuerte impacto en nuestro día a día. En el caso de las empresas, me gustan los consejos que da mi amigo Eugenio Ramirez en su Blog para enfrentarse a estos cambios continuos y que me permito resumir (puedes echarme la bronca y los modifico Eugenio):

  • conoce tu oferta; 
  • conoce a tus competidores; 
  • estudia el mercado
  • analiza las tendencias mundiales... 
  • y por supuesto actúa en consecuencia. 

En cuanto al impacto que tiene en nuestra vida diaria personal, señala José Ignacio Azkue que "las prioridades, las cosas a las que deberíamos prestar nuestra atención, cambian mucho más rápido y con una frecuencia que nos abruma" y que muchas veces nos pilla desprevenidos y poco preparados. Sólo podemos hacer una cosa, aceptar el cambio y adaptarnos continuamente, como si fuéramos agua ("Be water, my friend" que decía Bruce Lee en el anuncio). Volvernos líquidos. Pero esa... esa es otra historia.

¿Y vosotros? ¿Vivís en un entorno VUCA? ¿Es posible vivir en entornos estables hoy por hoy? ¿Existen? ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?

Ps: La foto es de Chechi Peinado, está en Flickr https://flic.kr/p/hNHCct y se titula "Copa de Agua"


domingo, 16 de octubre de 2016

Alcanzando los 100 artículos en el Blog.

Quien me lo iba a decir a mí. Parece mentira, pero es verdad. Este es el artículo número 100 del blog. Esto significa que con el de hoy habré sido capaz de completar 100 veces el ejercicio de sentarme delante de una hoja en blanco en el editor de blogger, empezar a hablar de un tema y estar lo suficientemente contento como para darle al botón "Publicar". Lo que implica que otras muchas veces, me habré sentado, habré escrito y no habré publicado; y alguna que otra, hasta habré pasado de escribir. Y ahora es el momento de mirar hacia atrás y repasar un poco el camino que hemos hecho para llegar hasta aquí. Un artículo para darse unas palmaditas en la espalda, intentando no caer en la autocomplacencia, y comenzar a pensar en los cien artículos siguientes. ¿Me acompañáis?

100 artículos hablando de...

Muchas veces pensaba en que quería escribir un blog. Pero... ¿sobre qué? Había sido capaz de escribir unos treinta artículos sobre mi estancia en Lisboa. Mi vida en aquel entonces tenía algo peculiar y el blog era la forma de poner al día a parientes y amigos de como iban mis andanzas por la capital de Portugal. Tuvo la repercusión que tenía que tener y alguna más. El colega de la Tasca del Lagarto todavía me agradece este artículo cuando me ve, porque le han caído varios comensales tras leerlo (por cierto, mantengo la recomendación).

Pero una vez en Madrid se acabó "el tema". Y fue al comenzar a leer blogs sobre productividad cuando me dí cuenta de que podía escribir sobre temas relacionados con el trabajo. De hecho, el trabajo absorbe al menos un tercio de mi día a día (excepto fines de semana) y ya llevaba más de 10.000 horas trabajadas (frontera de la "expertise" para algunos). Y en ello estamos.

Este blog habla muchas veces de Productividad Personal o mejor dicho, Efectividad. A veces intenta ayudar y explicar como hacer tu trabajo mejor; pero otras veces cuento mis problemas y por qué no soy capaz de hacerlo. Pero habla mucho también de otros temas muy relacionados con el curro. Por ejemplo hay varios artículos sobre reuniones, he escrito algo del e-mail y hay una serie de entradas sobre herramientas que te ayudan a ser más productivo. Me he permitido la licencia de dar consejos para los que empiezan a trabajar (bueno y los veteranos también); y me he metido como sufridor de diversos temas de motivación, feedback o formación. Como no, hemos malmetido contra los malos compañeros; pero también hemos sido capaces de reconocer a los buenos. Y hasta hemos hablado de la ahora manida transformación digital y los cambios en el trabajo

Vamos... que si me piden que lo resuma este es un blog sobre lo que nos pasa a todos en el día a día de nuestros trabajos y de efectividad personal.

Las fases por las que ha pasado el blog.

En el libro de @falcaide "Aprendiendo de los mejores" son varios los personajes analizados que señalan que uno de los principales factores del éxito es la constancia. alcanzar los 100 artículos de blog es un triunfo personal con el que puedo dar fe de lo importante que ha sido no rendirse.

El primer intento duró únicamente dos entradas. Allí queda "Cuando la productividad entra por la puerta...". Era noviembre de 2012. 

La segunda tentativa data de 2013, dura diez artículos y su mayor exponente es "Cuanto más productivo soy, más tiempo libre tengo". Una entrada que ha vuelto recientemente a subir los visitantes gracias a un tweet de @PazGarde. Pero tras ese "gran éxito" sigue una temporada de vacío creativo. 

Nuevo intento en el 2014, todavía más efímero. Sólo seis artículos, pero uno de calado que retomé hace bien poco "Evitando la Infoxicación: Mi sistema", escrito por la petición de un compañero de trabajo. Y de nuevo el silencio...

Y el que hasta ahora es el definitivo. En Marzo de 2015, con motivo de una charla a unos alumnos de un Máster retomo la actividad en el blog... Y hasta hoy. Todos los meses ha salido al menos un artículo y algún mes he alcanzado las 8 publicaciones. Con este son 82 los artículos seguidos, eso sí con sus momentos de crisis.

Las alegrías que me ha traído el blog.

Lo sorprendente no es escribir 100 artículos. Lo sorprendente es que alguien los lea. Y no lo voy a negar, es una alegría ver que el contador de visitas sube, las entradas se leen, algunas incluso se comentan, muchas se difunden y algunas de ellas hasta generan elogios. Y sin duda, cuando lo que escribes parece ser útil para los demás, las baterías se recargan para seguir escribiendo.

Al principio fueron los compañeros de trabajo los que me leían, y de hecho muchos de sus comentarios en el café servían y sirven para crear nuevos artículos. También amigos de toda la vida e incluso familiares (que hacen su labor de difusión) están entre los lectores. Pero también un montón de gente que no te conoce personalmente y que por un titular, una referencia o un mensaje en una red social entran a leer lo que uno escribe.

Y un día de repente llegaron los reconocimientos. No, no los premios, los reconocimientos. Así es como viví los primeros retwiteos de @JoseMiguelBolivar, de @JerónimoSanchez o de @AntonioJoséMasia. Como un reconocimiento. O una charla virtual con @DavidSanchez sobre el tema del teletrabajo a raíz de una noticia del periódico. Recuerdo el subidón el día que se dispararon las visitas de "La Ley de Parkinson" porque @JeroenSangers había decidido incluirlo y referenciarlo en uno de sus artículos. Una sorpresa es verse incluido en un ranking de blogs de productividad (Gracias @CruzGuijarro porque me sacaste de un atasque creativo y de ánimo por escribir bastante importante). Como no podré olvidar el momento en que todo #ÓptimaLab me invitó a desvirtualizarnos en una de sus Jornadas en El Escorial. De hecho, tengo una propuesta para desvirtualizar a más gente en Barcelona en breve, que aún no he confirmado por problemas de agenda. Sin duda, todo esto son motivos para mantener el hábito de intentar escribir dos veces por semana.

Y a partir de ahora...

Pues supongo que un poco más de lo mismo, pero mejor. Intentaremos seguir escribiendo periódicamente y que de una u otra forma, escribir sea útil para vosotros. Con mil pájaros en la cabeza (planes e ideas) que de una vez por todas habrá que ir aterrizando de algún modo. Y con ganas de seguir escribiendo y de seguir aprendiendo y por lo tanto de seguir leyendo.No se si encuentro temas porque leo o leo para encontrar temas, pero es un círculo virtuosos bastante interesante.

Sólo una cosa más.

A todos los que de cualquier forma han pasado por este blog, lo han leído, han difundido el mismo, han dado ideas (de forma voluntaria o involuntaria) y hayan sido citados o no, han comentado, han apoyado, han criticado o han tenido algún modo de relación con él...

MUCHAS GRACIAS POR TODO

PS: La foto está tomada de Flickr del Usuario Anvica. Y se titula "100".https://www.flickr.com/photos/anvica/

miércoles, 12 de octubre de 2016

Herramientas Productivas: FacileThings

Retomo esta serie sobre aplicaciones que me acompañan en mi día a día, para hablar de una herramienta que no por ser la última en ser mencionada es la última en importancia. Más bien al contrario, es una de las más relevantes en mi ecosistema productivo. Y como veréis un poco más adelante, la verdad es que mi devenir productivo debe mucho a Francisco J. Sáez y su aplicación FacileThings.


¿Qué es FacileThings? 

Es una herramienta para aplicar el sistema de productividad GTD. En su página web podéis verlo como "Organízate con eficacia. La solución definitiva para GTDistas." Dicho sistema se basa en 5 pasos principales: Capturar; Aclarar; Organizar; Reflexionar y Ejectuar. Cómo el objetivo del artículo no es entrar tanto en la metodología como en la app y el uso que le doy yo en el día a día, os voy a referir a un par de sitios para aprender más sobre el método GTD


  • Uno, el propio blog de la herramienta. Y es que Francisco no sólo programa, sino que también divulga y nos forma sobre como usar mejor la metodología y la herramienta.
  • El segundo, el sitio formaciongtd.com que unos conocidos (amigos podría decir si me pongo atrevido) están lanzando para comenzar a dar formación GTD en óptimas condiciones. Todos los miembros de su equipo son grandes conocedores de GTD. 

FacileThings en mi día a día.

FacileThings llegó a mi vida cuando estaba naciendo (la aplicación, no yo, que ya era mayorcito) y creo que fui uno de los beta testers hace unos añitos. Y no, yo no era un usuario estricto de GTD (ni hace unos años ni ahora); pero como en aquel entonces estaba leyendo sobre el tema y estaba bastante agobiado con mil rollos de trabajo, consideré que me podía ayudar. Y vaya que si lo hizo y lo sigue haciendo.

Una de las cosas a las que me ayuda FacileThings es a ANOTARLO TODO. Hace poco leía a Paz Garde en su blog Redes Productivas diciendo que el cerebro es malo para recordar cosas pero muy bueno para relacionar, organizar, pensar... Y tiene toda la razón del mundo. Así que me obligo a apuntarlo todo en la aplicación. Y es muy sencillo porque funciona en versión web (cuando estoy en el trabajo), tiene app para el móvil y la tableta (cuando estoy en la calle) y lo que más uso ahora, tiene la opción de enviarte un correo electrónico (desde las direcciones que tu señales como autorizadas) para que el solito se quede en la Bandeja de entrada. Todo lo que anotas va a la bandeja de entrada, que es el cajón de sastre de todo aquello que tienes pendiente de hacer. Yo diría que ya sólo por ayudarme con esta rutina, me merece la pena usar la aplicación. 

Pero es que me ayuda mucho a la hora de PROCESAR esa bandeja de entrada. Y es que en mi Bandeja de entrada caben desde "llamar por teléfono a fulanito" que es una acción para hacer próximamente, a "DNI Alberto" que es un proyecto (definición metodológica) que voy a tener que dividir en tareas menores, como buscar el teléfono, concertar cita, preguntar que tengo que llevar y acudir a la renovación. Esa partición de tareas la hago a la hora de procesar. Cuando vas a procesar algo de la bandeja de entrada la herramienta te recuerda el flujo GTD. ¿Requiere una acción? ¿Puedes hacerlo en dos minutos? ¿La puedes hacer ? ¿Es algo que harás algún día o tal vez? ¿Tiene una fecha y hora determinada? Así las acciones saltan de la bandeja de entrada a alguna de las siguientes secciones: "agenda", "acciones siguientes", "a la espera" o "algún día / tal vez".

Es a la hora de procesar donde puedes indicar la energía que te conlleva la acción o el contexto (mediante un magnífico sistema de etiquetas) donde puedes realizarlo o calcular el tiempo que te puede llevar.

Ya es cuestión de escoger la próxima tarea que vas a hacer y comenzar a tachar, que es lo que realmente te gusta y te hace sentir productivo (aunque no siempre lo sea). Como cuando vas a la sección de ANÁLISIS y te muestra en un cuadro de mando las acciones pendientes, el ritmo al que entran cosas y el ritmo al que las vas acabando. Y esto muchas veces te reconfortaba.

Eso y mucho más.

La aplicación te permite hacer muchas más cosas, algunas de las cuales yo no llego a utilizar, como el material de referencia y el archivo de seguimiento (cuestiones de la protección de datos de la empresa en la que trabajo); integración con Evernote o los niveles de perspectiva (algo que yo califico, seguro que mal, como GTD para usuarios avanzados :-)). 

Yo recomiendo su utilización porque a mí me ha ido muy bien. Fui betatester y uno de los primeros pagadores del servicio. Pero hubo un momento en el que no renové la suscripción. No me preguntéis el motivo, porque no sabría darlo. No fue ni descontento ni falta de opciones. Quizás pensé que podría sobrevivir sin ella. De hecho, durante una temporada me pasé a Wunderlist (que como señala el propio Francisco en un artículo de su blog, es otra cosa). Pero como uno intenta aprender de sus errores volví y aquí me encuentro, defendiendo su uso y sus bondades. Yo desde luego, me encuentro más seguro utilizándola y por eso recomiendo que la probéis (de forma gratuita 30 días) y evaluéis sólo desde vuestro conocimiento la posibilidad de pagar los 64 euros por año, que yo lo hago.

¿Y vosotros? ¿La conocéis? ¿Utilizáis otra diferente? Nos seguimos leyendo.


domingo, 9 de octubre de 2016

Identificando a los buenos trabajadores. El supertrabajador.

SuperTrabajador, super trabajador
Estoy muy contento con la aceptación de los últimos artículos del blog, en especial con dos de ellos que hoy voy a volver a mencionar. Impresionante la aceptación de "Hablando de quien hace bien su trabajo". Parece ser que escribir en positivo está bien valorado y es bien recibido. Algo que se vió refrendado en la difusión de "15 años con espíritu de becario", un artículo más personal donde, desde la experiencia de quince años de trabajo, se muestran algunas de las características del buen trabajador.

Así que bajo esa premisa llevo dos semanas pensando en los buenos trabajadores que hay en mi entorno para que me ayuden a complementar las características del espíritu becario con algunas otras que sean diferenciadoras del Supertrabajador. Por cierto, y para aquellos que se dedican a buscar el ejemplo del mal trabajador cuando lo describo en estas líneas, hoy les invito a buscar al buen trabajador que nos rodea... que también hay más de uno.

Buscando al Supertrabajador en tu entorno.

Los supertrabajadores de mi entorno (y todos los buenos trabajadores) se caracterizan por:

  • Tienen el conocimiento. Sabe de qué esta hablando. Lo demuestra y lo pone en práctica. Cuando habla, se nota "que controla", que no te está vendiendo crecepelo. No, no es necesario un título para que lo demuestre.
  • No dejan de aprender. Y ojo, que esta para mí es una de las características más vitales en un entorno en constante desarrollo. Está a la última, sigue el mercado y entiende como avanza el mundo en el que vive. Y utiliza para formarse los métodos más formales y los más informales (la cantidad de conocimiento gratuito que hay disponible en los blogs de los expertos es brutal).
  • Ponen su conocimiento a disposición de los demás. Otra característica muy importante para mí. Entiende que aquello de que quien "tiene la información tiene el poder" pasó a la historia. Sabe ser un hub de conocimiento. Recibe y distribuye y además es reconocido por ello.
  • Y no sólo lo comparte, sino que lo ponen al nivel del foro que le escucha. Es increíblemente complicado hacer que las cosas sean simples, pero hay quien tiene esa habilidad. Saben poner el ejemplo correcto para hacer que el resto lo entienda. Es el Carl Sagan del departamento. (Por cierto, contra la tendencia natural de intentar hacer ver que tu trabajo es el más complicado del universo).
  • Tienen sentido común, conocen su destino y saben como llegar a él. Maneja el barco, el timón y conoce los riesgos del camino. Sabe además cual es su papel en la organización, lo entiende y hace todo lo posible por que su desempeño sea el máximo imaginable. Donde pone destino, se puede poner "objetivos". Los tiene claros y los alcanza.
  • Tienen una actitud muy positiva en todo. Sabe de muchas cosas, como ya hemos dicho, pero tiene claro que puede aprender de todos por lo que además escucha. Escucha a quienes les rodean y aprende de lo que oye. Es humilde.
  • No tienen el colmillo retorcido. Lo cual es muy complicado porque a medida que uno gana experiencia el colmillo se retuerce solo. Recuerdo que flipaba con la bilis que echaban algunas personas en el trabajo hace quince años... y oye... que al final hasta los entiendes... 
  • Están comprometido con su trabajo. Y ojo, eso no significa estar 12 horas en la oficina; ni contestar mails a las 3 de la mañana. Cómo sabe cual es su destino y sabe llegar a él, sabe lo que eso implica. Hay días que puede estar hasta las 22,00 en la oficina (pero porque está inspirado) y hay días en los que desaparece de allí a las 15,00 porque no es el momento. Y hay días en los que coge el portátil en su casa y curra de madrugada porque ha tenido esa idea maravillosa. Por cierto, ninguna de las características del SuperTrabajador es ser búho o alondra.


¿Que hago si hay un Supertrabajador por aquí cerca?

Si tienes un empleado así, un supertrabajador, cerca en la organización es bueno pegarse a él, porque se puede aprender mucho. 

  • Si es un jefe: será un jefe con mucho futuro. Sea en la actual u otra organización. Aprovéchalo porque podrá sacar mucho de ti y si aprendes de él puedes haber dado con un filón. Yo reconozco jefes en mis quince años de carrera que han sido verdaderas fuentes de conocimiento e inspiración. Me enseñaron muchas cosas, muchas de las cuales aplico en mi día a día.
  • Si es un compañero: aprovecha para aprender de él y de su conocimiento. Establece una relación "win-win" con él. Seguro que tú también puedes aportar mucho. Pero además se justo y reconócelo cuando sea posible. Yo tengo grandes amigos que están en este grupo. Y sí, he dicho amigos. Este es un grupo de pares laborales con el que con el tiempo se hacen relaciones personales mayores. Hay algunos que han puesto el turbo en su carrera y les va espectacular. Ni más ni menos, lo que se merecen.
  • Si es un empleado que depende de ti: lo primero, no lo rompas. Motívalo. No, no es dándole más pasta; pero nunca le permitas creer que no estás siendo justo con él (es el inicio de la desmotivación total). Autonomía, maestría y propósito. Tienes un Ferrari en el garaje. Déjalo que se luzca y permítele triunfar. Que su carrera siga avanzando. Que sí, que tienes un filón que te saca todo el trabajo adelante, pero si quieres ser un buen jefe deberás aprender 


Resumiendo que es gerundio.

En nuestro entorno de trabajo hay supertrabajadores, gente que destaca y para bien. Dicen que en la excelencia no hay competencia, pero que ésta es brutal en la mediocridad. ¿Qué hace destacar a estos supertrabajadores? Pues al final es cierto que se puede resumir en la ya conocida ecuación: 

Valor del trabajador = (Conocimiento + Habilidades) * Actitud

Todas las características arriba mencionades caben perfectamente dentro de esta ecuación y lo más complicado es discernir si la capacidad de aprendizaje sería una habilidad o una actitud. Lo mismo que escuchar o hacer facil lo aparentemente dificil. 

¿Y tu? ¿Que características crees que tiene el Supertrabajador que te acompaña? ¿Tu cumples estas características? ¿Eres el supertrabajador al que todos adorarían tener al lado? 

Ps: Foto de Sebastien Wiertz en Flickr. "Do you have any Control left?"

miércoles, 5 de octubre de 2016

Pidiendo perdón por ser búho

A veces, estos temas de la efectividad personal (o de la productividad personal en su acepción más utilizada) saltan a la primera página de los periódicos nacionales. Bueno, la primera página es un decir. Digamos que si le das a la ruedecilla del ratón un rato hacia abajo (el scroll de los informáticos), acaban apareciéndote como una noticia más al lado de alguna desgracia de las que copan los titulares. El tema es que últimamente, en cuestión de un mes por ser más concretos, a todo el mundo (a dos periódicos de tirada nacional, por lo menos en su versión electrónica) le ha dado por hablar de los búhos y las alondras. Esto es, de aquellos que prefieren currar de noche o aquellos que prefieren madrugar para trabajar mejor.

Pero es más... en estos artículos no sólo se explican las diferencias que hay entre uno y otro y la base científica (los cronotipos, ritmos circadianos, etc). Personalmente, tras leerlos, me queda ese poso de pensar que, por lo que sea, los artículos tienden, basándose en estudios, a mostrar las bondades de levantarse a las 4,30 de la mañanaY esto acaba por crearnos un complejo que te cagas a los búhos, que yo creo que dentro de poco podremos ser apaleados por la calle (tómese todo el artículo con cierta ironía; bastante ironía, por favor). De hecho la lista de famosos alondras que han tenido un éxito profesional digno de ser comentado es impresionante; así como los ejemplos de profesionales más cercanos, desde el médico al panadero pasando por el experto en productividad personal. Pero a nadie se le ha ocurrido equilibrar la balanza por el otro lado; y me imagino yo que también habrá triunfadores en el bando de los que se van a dormir tarde... digo yo.

Y ojito con estas cosas. Que en este país salieron un par de artículos sobre lo sano que es correr y tenemos carreras de 5, 10, 21 o 42 kilómetros todas las semanas en cualquier ciudad de la península. Mis compañeros en Madrid ya no buscan a cual quieren ir; sino que van descartando fechas porque hasta su vida familiar comienza a resentirse. Tendré que confesar también que aparte de búho no me gusta correr... a riesgo de que me empecéis a "banear" de vuestra lista de blogs preferidos por tío raro.

Alondras: "A quien madruga Dios le ayuda".

Volviendo al lío. Se llama alondra a la persona que tiene facilidad para levantarse pronto por la mañana; en esas horas son más productivos y conforme avanza la tarde van perdiendo fuerza. Y cuando decimos pronto, podemos estar hablando de las 4 o de las 5 de la mañana. Y no son pocos. Yo tengo un gran amigo y referente personal que es alondra puro. Es también un lector de temas de productividad personal y de desarrollo profesional. Sé que sus equipos tienen un gran concepto profesional de él (yo también) y lo mejor de todo, es que aunque me cuenta sus horarios (y yo los míos) jamás ha intentado convencerme. Se levanta a las 4,30 y normalmente es el primero en hacer "+1" en mis artículos publicados la noche anterior. Creo que trabaja desde casa, se va al gym, desayuna como los campeones y curra como un cabrón (uno de los factores de éxito independientemente de madrugar o no hacerlo). A las 10,30 como muy tarde se va a la cama.

Búhos: "No por mucho madrugar amanece más temprano".

Por otro lado están los búhos: Gente cuyo rendimiento va mejorando con el día y que a última hora de la tarde pueden ser muy productivos. Se levantan más tarde (ojo, que pueden ser las 6 de la mañana o las 7; no es que les de el mediodía con las sábanas pegadas) y se acuestan más tarde. Y tengo compañeros muy productivos, eficaces, eficientes y efectivos con dicho comportamiento. Yo estoy en este grupo (en el de los búhos, no en el de los efectivos). Me levanto a las 7,00; a las 7,30 estoy levantando al crío; a las 8,00 lo dejo en el autobús y a las 8,30 (si el atasco de la M50 lo permite - gran razón para ser alondra y para darse cuenta de que no hay tantas o de que todos los búhos están en mi carretera) estoy frente al ordenador. Normalmente "el muete" se duerme antes de las 9,30 de la noche y entonces yo puedo sacar un par de horas para escribir este artículo, leer algún libro, repasar cosillas o hacer cualquier cosa antes de dormirme a eso de la medianoche.

Entonces... Búho o alondra.

Pues como se puede ver, ni siquiera el refranero se pone de acuerdo, así que... En mi opinión, aquello con lo que te sientas más confortable y aquello con lo que tu veas que eres más productivo es lo mejor para tí (suena a perogrullada, ¿no?) Por mucho movimiento que haya a favor del madrugador, puedo asegurar que hay peña que sería capaz de llenar las dos primeras horas de la mañana viendo facebook (como los hay a las 9 de la noche) y ser igual de improductivos. Al fin y al cabo, y viendo el ejemplo con mi amigo, los dos acabamos durmiendo más o menos las mismas horas (aunque tampoco hay acuerdo acerca de las horas de sueño necesarias)

Por cierto... que este no es un tema nuevo. Si nos volvemos a nuestros tiempos estudiantiles... ¿teníais compañeros que se quedaban chapando hasta las 4 o 5 de la mañana? ¿Y compañeros que se levantaban a las 5 de la mañana para estudiar? Pues ahí los tenías, búhos y alondras en tus años mozos de estudiante. Por cierto, es probable que ya desde entonces vengas arrastrando la costumbre... como es mi caso.

¿Y vosotros? ¿Sois búhos, alondras o va dependiendo del día, la cantidad de tarea, etc? Si sois búhos igual todavía retuiteáis el artículo esta noche. Si por el contrario sois alondras, lo podéis retuitear cuando os levantéis un par de horas antes de que yo lo haga. Con un poco de suerte, cuando el sol salga por la mañana, este artículo ya tenga un buen montón de vistas acumuladas.

domingo, 2 de octubre de 2016

Trabajando: 15 años con Espíritu de Becario

Cómo pasa el tiempo. Parece que fue ayer el día en que recién llegado de provincias entraba a trabajar por primera vez en el Paseo de la Castellana 24 y resulta que de eso han ya pasado 15 años. Si hacemos caso al convenio que habla de 1700 horas laborales al año en jornadas de 8 horas son unas 25.500 horas trabajando, aunque alguna más seguro que ha caído. Y aunque en este tiempo he cambiado mucho, creo que sin embargo hay algo que sigue manteniéndose (con sus altibajos, eso sí), en todo este tiempo. Y es lo que yo quiero llamar el "Espíritu de Becario".

El espíritu de becario está formado por varios elementos que intento seguir aplicando en mi día a día laboral, porque creo que son necesarios para poder tener un correcto desarrollo personal y profesional. Principalmente son tres, aunque llevan mucho contenido cada uno de ellos.

  • Trabajo duro.
  • Aprendizaje continuo.
  • Trabajo en equipo.

Os cuento un poco más de cada uno de ellos. 

Trabajo duro.

Siempre decía en las entrevistas de trabajo que yo sólo podía prometer una cosa, capacidad de trabajo. Posiblemente no sea mucho, o quizás sí. Porque no es sólo una cuestión de horas, sino de calidad al hacer las cosas. Me comprometo con mi trabajo y eso implica que vivo las cosas que hago. Es más, cuando esto no sucede es una señal de que las cosas no van bien. Cuando existe ese compromiso, defiendo mis proyectos y mis ideas porque llevan parte de mi esencia. Eso no implica que no esté abierto a los comentarios ni a las mejoras, justo al contrario; busco mejorar mi proyecto cada día y la ayuda externa siempre es bien recibida.

Además, cuando te gusta lo que haces, cuando incluso sientes pasión por una hoja de excel (y en mi caso, por muy friki que suene, la existe), entonces metes todas las horas del mundo en sacar adelante los proyectos. No es lo mismo estar a las 5 de la mañana haciendo una presentación porque se acaba el plazo y maldita la gracia que te hace estar así; que darte cuenta a las 3 de la mañana que te tienes que ir a dormir porque estás ensimismado entre líneas de código o buscando la mejor manera de hacer esa parte de tu proyecto. 

Y si para culminarlo, además de tu capacidad de trabajo, y de hacer algo que te gusta, entiendes cual es el propósito de tu trabajo, cual es el impacto de tu trabajo en un objetivo superior, entonces será muy fácil que experimentes estados de "flow", momentos de extrema productividad y gran creatividad y rápido avance hacia el objetivo. Son momentos de motivación total, donde nadie te tiene que levantar de la cama para ponerte a trabajar. Sabes lo que tienes que hacer y entiendes cual es tu parte dentro de toda la cadena de valor de la empresa. Esos posiblemente son los momentos más felices de tu carrera laboral.

Aprendizaje continuo.

Las ganas de aprender no se tienen que perder nunca. Aprender continuamente es lo que nos permite seguir creciendo. Aprender es una actitud

Es necesario cada vez que cambias de puesto de trabajo, aprender el negocio. Es básico si quieres entender la finalidad de tu trabajo. Seguro que tus compañeros con más experiencia pueden enseñarte un montón de cosas. 

Es obligatorio que aprendas temas técnicos y te recicles de vez en cuando porque ahora los avances son muy rápidos. Yo que llegué pensando que controlaba el excel porque sabía usar tres menús y dos botones... Llevo quince años usándolo a diario y creo que es más rápido el ritmo al que sacan cosas que al que yo aprendo. Que si tablas dinámicas, funciones, macros, cuadros de mando, bases de datos, integración con access, uso de otras bases de datos, el complemento del powerpivot, el powerBI... qus si el SQL, y ahora el DAX...

Y como no, habilidades de las que llaman soft, pero que son muy difíciles de aprender y más aún de poner en práctica. Trabajar en equipo, hablar en público, gestionar personar, aprende a escuchar activamente, a dirigir reuniones, y todas aquellas que se te puedan imaginar. 

Pero este aprendizaje no se obtiene únicamente en cursos y libros. Y que a día de hoy no puedes pensar que todo viene de cursos reglados de los que te ofrece la empresa, sino que tu mismo te tienes que mover. Aprender exige actitud de aprendizaje, y también estar atento a lo que sucede alrededor. Porque he aprendido mucho de las personas que me están acompañando en este viaje. He aprendido y mucho de mis jefes y compañeros, de los colegas que han estado sentados al lado y de aquellos con los que me he relacionado por medio mundo aunque sólo sea por correo electrónico. He aprendido de amigos que han trabajado en la misma empresa y de amigos de la infancia que viven sus realidades en otras empresas y sectores pero que te enseñan a ver el mundo desde otro prisma. He aprendido como hacer las cosas, pero también he aprendido como no hacerlas. Y he aprendido de mí mismo cuando he metido la pata, que en quince años seguro que no han sido pocas veces.

Y para aprender de las personas recuerda que no debes tener miedo a pedir ayuda cuando lo necesitas y a preguntar cuando algo no entiendas, porque nadie nace aprendido y pide feedback para poder seguir mejorando cada día.

La importancia del equipo.

En este tiempo he pasado por diversas áreas y muchos equipos y en todos ellos he tenido la suerte de vivir un gran ambiente. Y mira que hemos pasado malas épocas. He vivido reducciones de plantilla, congelaciones de presupuesto, e incluso la transformación de departamento estrella en estrellado. Pero uno debe aportar siempre su granito de arena al ambiente del equipo y entre otras cosas, evita los comportamientos tóxicos. Además, yo he tenido la suerte de contar con grandísimos compañeros que han trabajado muy bien y que no solo me han acompañado en mi vida laboral

En estos quince años he vivido mi boda y el nacimiento de mi hijo, las bodas de compañeros y amigos; han nacido muchos niños pero también he tenido que decir adiós a compañeros muy cercanos. Y ves que alguien que vive a tu lado esas 8 horas al día es algo más que un compañero de trabajo. El primer equipo con el que trabajé sigue todavía en contacto y de vez en cuando hasta nos vamos de cena y del equipo de Portugal... que voy a decir, si seguimos en contacto casi permanente.

Me ha gustado una frase que he visto en el libro de @falcaide "Aprendiendo de los mejores". "Si quieres ir rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado". Y la verdad es que con compañía todo es más fácil, aunque te encuentres con alguno que ha intentado llenar el camino de baches y poner zancadillas, pero ya lo he dicho antes, que de eso también se aprende.

Es fácil alegrarse de los éxitos individuales; no es muy difícil alegrarse de los éxitos del equipo, pero además hay que aprender a alegrarse de los éxitos individuales de tus compañeros de equipo y saber reconocerlos. Aunque sepas que mañana hay una evaluación del desempeño, de esas que funcionan con una campana de Gauss, incluso en ese momento, ve siempre a tus compañeros como lo que son, compañeros y nunca los veas como rivales. Estáis remando en la misma dirección y en el mismo sentido.

Y aún más, alégrate de los éxitos de aquellas personas de las que has sido jefe. Su crecimiento es en parte gracias al trabajo que tu hiciste con él. No sólo festeja, promueve su éxito. Si las personas que trabajaron contigo han tenido éxito después, mucha gente con grandes capacidades va a querer trabajar contigo.

Resumiendo que es gerundio.

Hoy han pasado 15 años desde que cruzaba por primera vez la puerta de la entidad donde trabajo. Entonces no me imaginaba que tres lustros después seguría por aquí. Mis metas entonces eran más cortas, exactamente cada seis meses, de renovación en renovación. No digo que sea un éxito ni un logro, pero me lo he pasado muy bien por el camino (os puedo asegurar que también he sufrido y que no todo ha sido un camino de rosas) que al fin y al cabo es de lo que se trata. Por eso creo que estos son consejos pueden ser útiles para otras personas (y si no lo son, pues puedes cerrar la página del blog). 

Sólo una cosa más, en todo el camino, avanza con humildad. Si puedes, intenta ser el puto amo de la humildad, que abrirás muchas puertas.

Nos seguimos leyendo. Quien sabe si tengo carrete para otros 15 años.

Ps: Un par de veces he podido dar una charla a unos alumnos del mismo Máster que cursé yo y les daba consejos para su primer empleo y les hablaba sobre la actitud para el mismo. Muchas de estas ideas ya se reflejaban allí. De hecho, este artículo ha tardado 3 años en ver la luz (fue mi primer intento de crear un blog y ni siquiera hoy estoy convencido de haber sabido transmitir lo que quiero...